Poco después de que se empezaran a comercializar distintos teléfonos con detectores de radiación, a alguien se le encendió la bombillita y se dio cuenta de que no era necesario añadir un sensor adicional ya que ¡todos los móviles llevan incorporados detectores de estado sólido! Este detector es el sensor CMOS (siglas en inglés de Semiconductor Complementario de Óxido Metálico), que los smartphones llevan como elemento fundamental en su cámara de fotos.