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Cristo viste de Zara

Uno de los técnicos del Instituto Valenciano de Restauración, el físico David Juanes, escuchó hablar de la donación de Amancio Ortega a la Generalitat Valenciana, de que gracias a ella se iban a comprar varios TC y que se iban a poder ‘jubilar’ tres de estos aparatos del servicio público valenciano de salud.
Fue entonces cuando se le encendió una luz. ¿Y qué iban a hacer con esos TAC? Porque uno le vendría de perlas al instituto.
Con esa idea en mente la subdirectora del Instituto, Gemma Contreras, se puso en contacto con altos cargos de la Conselleria de Sanidad para preguntarles qué iban a hacer con los TC que iban a dar de baja y solicitarles uno de ellos.... y por fin tienen por fin luz verde. La autorización ya está concedida. Uno de los equipos es suyo.

No es de hecho la primera vez que ocurre esto. Un TC del viejo hospital La Fe se cedió el año pasado al Oceanogràfic para el estudio de los delfines.

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